Hoy a la tarde mientras apuraba el paso caminando por Boulevard Oroño, dejándome llevar por la música, el viento, el sol, o quizá fue por el tinte violeta que le dan a las cosas los cristales de mis anteojos, tuve una revelación. Una epifanía.
Yo puedo. Yo pude. Mirá todo lo que hiciste hasta ahora. Mirá todo lo que lograste. Mirá todo lo que podés hacer! No mires el tiempo que pasó, ni las oportunidades que perdiste simplemente porque creías o te hicieron creer que no podías. Miráte ahora, mirá el presente, echále medio ojo al futuro. Pasaron cosas inimaginadas, sólo porque lo intentaste. Vos podés, si te lo proponés y luchás por eso. Y con un toque de suerte a tu favor, mejor ni te digo!
Fue simplemente ese pensamiento el que alegró mi día.
Las cosas sólo pueden ir mejor de ahora en más.
En casa, recién salida de la ducha. Suena Jamiroquai por recomendación de un amigo.