martes, 24 de febrero de 2015

Cosas

Cosas que planeé hacer en el finde que acaba de finalizar:
* Dormir mucho.
* Ordenar el ropero. Acomodar la ropa de invierno (?), de alguna manera, como sea.
* Lavar ropa sucia. Doblarla y guardarla (tiene que estar especificado en el listado como tarea aparte, o sino "me olvido" y no lo hago).

* Estudiar inglés.

Cosas que finalmente hice:
* Dormir poco.
* Ir a desayunar a un bar muy lindo en el centro.
* Lavar ropa, doblarla y guardarla.
* Acomodar a medias el ropero y guardar algo de ropa de invierno.
* Juntarme a comer el sábado con amigos.
* Ir al cine :D
* Comprar ropa y zapatillas (siempre es un buen momento para minitearla aunque no esté planeado)

* Cenar con mi hermano y su novia.

Que lo urgente no te quite tiempo para lo importante. Los mejores planes son los que no se planean.


Inglés te lo debo para la próxima.

Suena Wind of Change en la radio. Parece que va a ser un buen lunes.

lunes, 9 de febrero de 2015

Pasar

#TodoPasa
Es gracioso. Pero como con todos los *nuevos proyectos* siempre en los primeros tramos les pongo toda la energía. Probablemente escriba una entrada o más al día ahora, y después todo pase.
Y sí. Todo pasa. Nosotros mismos somos de naturaleza efímera. Morimos, eventualmente. Y es, al menos para mí, excelente que eso pase. Pero siempre y cuando tengamos conciencia de eso. Que todo pasa.
Pasa tanto lo bueno como lo malo. Pasan las alegrías, la euforia, los enamoramientos. Pero también el dolor, la tristeza y las "malas rachas".
Pero la idea no es quedarse sólo con esta reflexión vacía. Hay un mundo ahí afuera que espera acción (?). Que espere.
Te gusta? Decíselo. Lo querés? Que lo sepa. Te hace bien? Disfrutálo. Se terminó? Bueno, llorá y desahogate, pero hasta ahí nomás. El sol va a seguir saliendo, el mundo no se detiene. Todo pasa, eso también.
Te lo digo a vos tanto como me lo digo a mí. Hay miles de frases hechas sobre el tema, pero no por eso dejan de ser ciertas.
No tiene sentido esperar el momento perfecto. Es este. Ahora. No lo dejes pasar sin vivirlo.

viernes, 6 de febrero de 2015

Presentación

La intención de intentar presentar "esto" me recuerda a cuando tuve que escribir la introducción del trabajo final de mi carrera (y los intermedios también). Estructurar, querer siempre empezar por el pricipio. El terror de la hoja en blanco, tratar de describir algo que todavía no tenés idea qué es. Pero pará, no hay "necesidad", esto no es la facultad, esto no es para otros. No es "para aprobar", para someter a examen. ¿Por qué todo en tu vida tiene que ser así?

Nunca me consideré buena para estas cosas, tampoco para muchas otras. Pero qué va, ya no me importa. No necesito ser una experta para hacer esto, tampoco para muchas otras cosas. Sólo tener ganas.

El tiempo me enseñó eso. Qué bueno que pase el tiempo, que cambie las cosas y que te cambie. Que se lleve personas y que traiga nuevas, que sorprenda. Aprendizajes que deja el tiempo. Qué bueno aprender. Qué bueno dejar, qué bueno soltar. Que buenos los comienzos, y también los finales, aunque duelan. Dar fin a los ciclos. Cerrar puertas, abrir ventanas. Salir, entrar. Renovarse, cambiar. Qué bueno estar vivo y sentir mariposas en la panza antes de hacer algo que nunca hiciste, el vértigo, tener miedo pero igual pegar el salto.

Volver a empezar es una celebración de todo eso. No garantizo constancia ni permanencia, ya no le encuentro razón (por suerte) a obligarme a hacer algo si no surge. Es una manera de regalarme un tiempo. Tiempo de hacer y deshacer. De desatar. De darme permiso de no saber qué
quiero y de elegir lo que realmente me hace bien, sin motivo, sin explicaciones, sin por qués.


Ni yo sé que hago acá. Mucho menos vos que estás leyendo esto. Simplemente es lo que quiero ahora.

En casa, a la siesta, suena Coldplay. Hace calor.